
Hola soy Verónica de Curuzú Cuatiá Corrientes.
Desde muy pequeña conocí a dos misioneras de la ciudad de Mar del Plata que nos enseñaba la palabra de Dios y a cantar juntos con mis hermanos.
Fuimos atraídos por la música que sonaba de un acordión que tocaba una de ellas.
Dios comenzó a crear en mi, y estas misioneras comenzaron impartir lo que ellas tenía el amor hacia Dios, y a la gente; desde ese momento crecía en mi el deseo de viajar a otros lugares para llevar la palabra de Dios.
Después de un largo tiempo de ser miembro de esa iglesia se me presenta la oportunidad de realizar mi Primer viaje Misionero con una chica a una colonia vecina que pertenece a Monte Caceros Corrientes.
Íbamos los días Miércoles por la mañana muy temprano y volvíamos por la tarde, pasaba un solo colectivo y la ruta era de ripio y poca transitada, cuando llovía no pasaba vehículos a causa del camino.
Pude experimentar lo emocionante y maravilloso es conocer nuevas personas y ayudar a vidas necesitadas espiritualmente. Unas de lesas tarde se desató una gran tormenta, me acuerdo que caminamos casi 9 km bajo la tormenta, íbamos las dos prendidas del brazo y de un paragua que nos prestaron, sabíamos que si no salíamos en ese momento después la ruta no nos permitia.
Para el próximo Miércoles estabamos firme allí, los niños y la gente nos esperaba ansioso para que le llevemos la Palabra de Dios.
Así fuimos por mucho tiempo hasta que mi compañera de viaje no pudo ir más. Luego retomaron otros jóvenes y lo hacia con mucho amor.
Por algunos años hice trabajo misionero en mi ciudad, tenia casas familiares en distintos barrios, a niños, jóvenes y adolecentes, adultos y ancianos le llevaba la Palabra de Dios y ayudando en las necesidades,y sobre todas las cosas llevados sus vidas en oración.
Hace unos años se me da la oportunidad nueva mente de venir a Sauce Corrientes, a donde ahora estoy viviendo. comencé viniendo con una hermana. veníamos una vez en la semana y volvíamos el mismo, viajábamos en distintos vehículos, porque no concedíamos los horarios de los colectivos. Por unos meses vine con la hermana, luego comencé a venir con Natalia la que actual está trabajando conmigo en esta obra misionera. Los primeros tiempo veníamos tres días en la semana y volvíamos, íbamos a la a ruta para esperar un vehículo que nos llevara, unos de esos viajes cuando veníamos a Sauce en un camión que trasportaba piedra y arena a los 10 km de Sauce, volcamos pero pudimos experimentar LA MANO DE DIOS guardando nuestras vidas, el chofer no podía entender como no nos matamos.

El acoplado quedó estancado al costado de la rutase rompe el enganche, y el camión vuelca sobre la ruta el parabrisa esplota pero Dios permite que cayera hacia fuera.
Para mi es una experiencia que jamás me olvidaré porque ví la muerte tan cerca, y también al Señor conmigo sosteniendome en sus manos.
Todo lo que el diablo quería para mal Dios lo retornó para bien, Dios tiene otro plan para mi.
Ahora estamos trabajando en distintos barrios con personas de todas las edades, con clases biblicas para niños, y ayudandos en las necesidades espiritual, ropa, calzados, y algunos alimentos.
Lo podemos hacer con Amor, y por que vemos las necesidades de la gente.
